
A partir de los años 90 tuve el privilegio de profundizar en la práctica con Gisela Zuñiga, veterana y reconocida maestra de contemplación alemana, manteniendo con frecuencia estrechos encuentros tanto a nivel personal como en grupo.
En el año 2004 fui reconocida como maestra por ella, desarrollando nuestra relación de magisterio y amistad hasta nuestros días.
